No me arrugo ni me escondo! No me protejo! Ante nada me siento empequeñecer! La misma Grandeza y Fortaleza de mi Corazón, es la que me Levanta una y otra vez. Me siento Fuerte, como la roca que me sostiene, e Inmenso como el Cielo que me cobija. No me mires así, ese Eco que escuchas a lo lejos, y nace de mis labios, es tu propia Voz! Eres la Mar-avilla de Ser. Elvia Cor